Tengo varias semanas sin dormir bien. El insomnio tendrá sus razones para que haya decidido convertirse en mi depredador, justificaciones que ni siquiera intento especular. En cama y con los ojos cerrados pero amanecidos, siento la madrugada; la admiro de tan inmensa en su silencio y tan concluyente por su ceguera, eterna perseguida por ladridos anónimos. No hay día en que no piense en Macbeth cuando el sueño se trasmina por mi almohada, sin empaparme. Macbeth tiene las manos ensangrentadas, Macbeth ha perdido el sueño. Desconozco si tengo las manos escarlata, pero la ignorancia no es prueba de inocencia; el crimen es más brutal cuanto más alejado se está de la claridad. El sueño no camina conmigo. ¿Do su paz? ¿Do sus bondades?
miércoles, 17 de marzo de 2010
PATER INSOMNIUM
Tengo varias semanas sin dormir bien. El insomnio tendrá sus razones para que haya decidido convertirse en mi depredador, justificaciones que ni siquiera intento especular. En cama y con los ojos cerrados pero amanecidos, siento la madrugada; la admiro de tan inmensa en su silencio y tan concluyente por su ceguera, eterna perseguida por ladridos anónimos. No hay día en que no piense en Macbeth cuando el sueño se trasmina por mi almohada, sin empaparme. Macbeth tiene las manos ensangrentadas, Macbeth ha perdido el sueño. Desconozco si tengo las manos escarlata, pero la ignorancia no es prueba de inocencia; el crimen es más brutal cuanto más alejado se está de la claridad. El sueño no camina conmigo. ¿Do su paz? ¿Do sus bondades?
lunes, 15 de marzo de 2010
MOVIMIENTOS OCULARES RÁPIDOS
No recuerdo con exactitud cuántos años tenía que no escuchaba a R.E.M. Después de leer Las leyes de la atracción, de Breat Easton Ellis, novela que antecede a su triunfo mediático, Psicópata americano, me entraron unas ganas masivas de desempolvar mis discos de ese grupo también fundador de lo alternativo y grunge; sí, no sólo Nirvana y Pearl Jam lo fueron. Breat suele soundtrackear sus historias con bandas señeras de cada década en que ocurren éstas. En la novela mencionada sobresalen los muchachos dirigidos por Michael Stipe y los Talking Heads, de quienes se hablará en otro post. La semana pasada cargué las placas que tengo de R.E.M. a mi iPod y no les he dado descanso desde entonces. Pero el cenit de haber retomado al grupo ocurrió el sábado en mi casa. Como ya es costumbre desde hace varios, varios años, invité a unos de mis carnales de trago, entre otras cosas, más preciados para aniquilar caguamas y caguamas: el Memorias. Imaginaba que al él le gustaba R.E.M., pero no sabía que también era gran fan. Así que mientras vacíabamos misiles de chela, las bocinas del estéreo retumbaron con casi todas las rolas de R.E.M. hasta "altas horas de la madrugada", como escribirían los reporteros de sociales chic. Entre las conclusiones filosoficoétilicas a las que llegamos, sólo propias de güeyes ya muy damnificados como nosotros, estuvo la de asumir mutuamente que Rapid Eye Movement fue una gran banda, una de ésas que si alguien se tomara la molestia de analizar tu ADN, encontraría su música como parte de la genética personal. Neta que yes.
martes, 2 de marzo de 2010
APOCALIPSIS PULP
Romero confesó que había “robado” una premisa narrativa de Richard Matheson, escritor estadounidense, para escribir la historia de su película insigne, Night of the Living Death (1968). El viejo George se refería a I Am Legend (1954), novela posdesastre mundial en la que Robert Neville, quizá el único sobreviviente de la humanidad, debe pasar sus días en extrema soledad y encierro lastimero, protegiéndose de seres metahumanos chupasangre cuyo origen es justo la hecatombe química que aniquiló casi toda vida orgánica conocida en la Tierra.
En I Am Legend abundan las metáforas religiosas, crísticas. Neville cercado por un desierto apocalíptico, victimizado por las pocas tentaciones que aún le quedan. Neville intentando redimir a una mujer, sinécdoque de la humanidad condenada, a través de una cura con la que ha estado experimentando, pero sin lograrlo. Neville, al final, parte de un sacrificio en la que su sangre debe ser literalmente bebida para que la nueva alianza, monstruosa y aberrante, domine lo que queda del mundo.
En Night of the Living Death la humanidad es castigada por sus pecados cientificistas desmedidos. Un reducto de personas no infectadas se recluye en una cabaña para, también, defenderse de los otros, los zombis, y posteriormente de sus iguales, que son incluso más autómatas e insaciables que los muertos vivientes.
miércoles, 24 de febrero de 2010
SI DE FEMMES LETALES HABLAMOS...


Sin dirimir demasiado, aseguro que mis dos heroínas hollywoodenses preferidas son Charlize Theron y Milla Jovovich, ignoro si en ese orden de importancia. A la primera la amo por Aeon Flux, thriller futurista muy cercano a Un mundo feliz, de Huxley. Y a la Jovovich por la saga posapocalíptica Resident Evil, crossover entre el cine zombi y el puramente catastrófico. En sus respectivas cintas, ambas están como las merecemos: hermosas y letales. Lo poderoso y el divino femenino que pregonan en el celuloide me maravilla y aterra simultáneamente; en una palabra, me subyugan cabrón. Charlize y Milla satisfacen a un público cinematográfico hambriento de figuras Femme Letal que destacen el orgullo fálico del cine de acción masculino, con sus consabidos representantes antipáticos y vomitables. Theron y Jovovich, heroínas distópicas de una mitología de gelatina y plata que nutre el sueño diurno por excelencia de seres, como yo, con un nivel mental límite (grado de pendejez no tan grave, según una clasificación de enfermedades mentales reciente). Ambas están entre nosotros para recordarnos que un Dios perfecto y todopoderoso es probable. Neta que yes.


sábado, 20 de febrero de 2010
UN RAYITO DE SOL
miércoles, 10 de febrero de 2010
MALA COSTUMBRE

Tengo una sacrosanta mala costumbre: salir de casa con el dinero "justo". ¿Justo para qué?, sepa la chingada. Y no es por las consabidas cuestiones de inseguridad que imperan en esta monstruópolis nuestra de cada día, o para restarle ceritos a mis gastos quincenales, sino... sepa la chingada. Ayer, 20 pesito sonaban en mi pantalón cuando salí de casa. No puede ser. Presupuse que esos varitos eran suficientes para enfrentar el día, pero no fue así. TODO el pinche día tuve antojo de un gran, gran, jumbo, café americano, pero las matemáticas no me iban a responder si lo hubiera comprado puesto que me habría quedado varado a medio camino entre la oficina y mi casa. Lo del antojo de café estuvo leve. Ha habido ocasiones, casi siempre de peda, en que me he quedado, efectivamente, a medio camino, sin dinero para el último camión a mi destino. De modo que me he visto obligado a caminar, caminar y caminar durante horas y horas rumbo a mi hogar. Creo que la última vez que me sucedió lo anterior fue en diciembre, mes de pedas a diestra y siniestra. Prometer que no lo seguiré haciendo sería una falacia tamaño kong. Mejor me repetiré cada día al salir de casa que mis Converse ya no aguantarán muchas "patas de perro" más, para ver si así ya no cargo sólo con 20 pesitos, sino con 30, por ejemplo.
lunes, 8 de febrero de 2010
LOW, MINIMALISMO SONORO

Cuando Low apareció en la escena musical, los ‘especialistas’ de MTV afirmaron que el grupo era la reacción indie contra el “rudísimo” grunge; incluso, les sembraron un lema de lo más ridículo: “Contra el grito, el suspiro”. Nada más ajeno al discurso sonoro-estético de Low. No imagino a Alan Sparhawk, voz principal y guitarra; a Mimi Parker, batería y también voz –esposa de Alan-, y a John Nichols fijándose como objetivo creativo contrarrestar la “virulencia” de Eddie Vedder y Kurt Cobain. Eso reduciría la valía de la gran banda formada en Duluth, Minnesota, en 1994, y convertiría en vicaria su propuesta musical.
I Could Live in Hope es su primer disco, ópera prima excepcional y brillante. Pocos grupos en su álbum debut consiguen cimentar los elementos fundacionales de su ideario. En temas tan significativos desde sus títulos, por ejemplo, “Words”, “Fear”, “Cut”, “Lazy”, “Slide”, “Lullaby”, “Rope”, “Drag”, “Down”, entre otros, la banda demuestra su madurez musical per se. La música de Low, pese a su minimalismo orquestal, resulta rica en texturas nostálgicas y doloridas y en ambientes sonoros que pasman; profunda en matices emotivos, lenta e hipnótica hasta lo espectral, representa, en una palabra, el estilo más depurado del slowcore.
La guitarra de Sparhawk es la vértebra principal de Low, y de sus sonidos desoladores emerge consustancial la voz de Alan (de pronto, con apuntes corales de Mimi), lamento que es prueba de la dicotomía humana en la que se encuentra el líder del grupo. Las composiciones de Sparhawk fluctúan entre el existencialismo desesperanzador y el espiritualismo que él, como mormón confeso, no es capaza de revocar. Las letras de las canciones son un osario ardiente de sus luchas internas entre la certidumbre de las debilidades e imperfecciones del alma humana y la admonición y contrición que le exige su vida religiosa.
Sin duda, la obra de Low es trascendental y una de las más dignas y electrizantes de la música actual. La vacuidad que parece imperar en el movimiento indie, underground y/o alternativo jamás atentará contra la búsqueda del portento creativo al que Low asciende disco tras disco.
viernes, 5 de febrero de 2010
¡DIOS SALVE A LOS PAPARAZZI!

miércoles, 3 de febrero de 2010
JIMBO SIGUE GOBERNANDO

No cabe duda, el mejor disco de los Doors es L.A.Woman, material que el hijo de puta Paul Rotchild, productor de todas las placas del grupo, no quiso financiar. Afortundamente, los Doors le tenían mucha fe a las rolas y decidieron pagarlo ellos mismos. Hoy rumbo al trabajo lo escuché completito. La voz admonitoria y aguardentosa del gran Morrison (quien moriría sólo tres meses después de haber terminado el álbum), combinada con las ahora sí buenas e intensas ejecuciones de Manzarek, Krieger y Densmore, me hicieron vibrar cabrón. Programé más de una vez los cortes que me parecen más sobresalientes y siniestros del disco, es decir, "Been Down So long", "Cars Hiss by my Window" y, por supuesto, "Crawling King Snake". No sé ni madres de inglés, pero puedo intuir que las letras de Jimbo son de un realismo trágico implacable, desoladoras, poéticamente misteriosas e inquietantes; son la visión atroz de un profeta existencialista sobre la apocalíptica y sicalíptica Los Ángeles. La historia y evolución del rock no sería la misma sin una producción discográfica como L.A.Woman.
miércoles, 27 de enero de 2010
¡SANTO, SANTO!

Cuando me disponía a ver una película de ese inmortal de la lucha libre, pedía a mi mamá que me confeccionara una capa para tener la indumentaria completa, pues en una de esas visitas al mercado de la colonia ella me compró la mítica máscara plateada. En cuanto terminaba el filme, yo inventaba luchas contra seres de otros mundos o monstruos terribles, y en esas batallas imaginarias tenía que aventarme de mi litera a la cama de mis padres, sí, dormíamos todos en una sola habitación, para derrotar a mis enemigos. Las batallas a dos de tres caídas terminaron hasta que las tablas que sostenían el colchón de la cama ya no soportaron jugar a que eran el ring.
Hoy, después de haber gozado de nuevo Santo contra las mujeres vampiro, considero que ese personaje sagrado, sabio, valiente y caballeroso con las mujeres, del que todas las profecías, apócrifas, hablaban como el restaurador del orden y el bien, sigue luchando contra mis monstruos: depresiones, desalientos, desesperanzas y decepciones actuales. El poder de Santo está vigente en mí. Simón.



